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Crecen los locales de compraventa de oro

Con la crisis se ha llegado a decir mucho que invertir en oro es una garantía de futuro... Bueno, que piensen lo que quieran, pero el hecho es que desde que a esta peculiar situación económica y financiera se le empezó a dar publicidad y comenzaron los primeros problemas, mucha gente ha optado por desprenderse de sus joyas y objetos de este material precioso, porque de hecho han contado con multitud de locales, cada vez más, que anuncian su interés por comprar oro.

El beneficio que obtienen estos negocios es evidente, se compra oro a un coste inferior y luego se invierte como lo están haciendo todos aquellos que invierten en este metal.

En 2010 se triplicaron los locales de compraventa de oro, con anuncios tales como “Compro oro”, el más utilizado. Pero la venta online de joyas también ha hecho su aparición, porque lo que la gente necesita es liquidez, no tienen dinero y han de conseguirlo aunque sea a costa de perder sus objetos preciados.

Durante los primeros compases de la crisis la gente acudió de forma masiva a este tipo de negocios para vender todo aquello de lo que pudieran desprenderse. Con el tiempo la venta de oro ha bajado, porque no hay demasiada gente comprándola y ya no queda mucho de lo que desprenderse, pero siempre hay alguien que finalmente decide sacar algo de dinero en efectivo de esta forma. Falta determinar la duración y rentabilidad de estos locales conforme pasen los meses y comprobar si efectivamente la inversión en oro ha sido una decisión acertada.

En Andalucía, a lo largo de 2010 la proliferación de estos locales era tal que el número de de los mismos superaba la cifra de quinientos. En las ciudades más grandes es donde se ha notado el incremento de forma más acusada, como Málaga o Sevilla. Faltaría analizar los datos de la venta online de oro, y cotejarlo todo con los datos nacionales para conocer la situación en España.

La venta de toda clase de piezas de oro también ha venido motivada por el aumento de su precio, lo que lo ha hecho más rentable para las personas que querían vender. El destino del oro así comprado, aparte de para invertir, va destinado a la fabricación de otras joyas a un coste menor, dado que no se compra al mismo precio que se vende y siempre hay ganancia.

De momento viene siendo un buen negocio, tanto es así que algunas joyerías se han reconvertido en este tipo de locales por encontrarlo más ventajoso a corto plazo. Muchos, sin embargo, no ven con optimismo esta circunstancia para el sector de los joyeros.